martes, 15 de octubre de 2024

Fondón, El, 44º de los 103 pueblos de Almeria.

 Fondón.  Por orden alfabético el 44º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Fondón.

Municipio situado entre Sierra Nevada y la Sierra de Gádor, en la porción oriental de la Alpujarra, en el curso alto del rí­o Andarax, y constituido por tres núcleos de población: Fondón, Benecid y Fuente Victoria, enclavados en terrenos de vega y sierra.

Posee un interesante patrimonio histórico-artí­stico, destacando la Iglesia mudéjar de Fondón, además de otros edificios suntuosos y casas señoriales.

Historia

Forma municipio junto con sus otros dos núcleos de población, Benecid y Fuente Victoria. Ofrece paisajes especiales, desde uno nevado y de frondosidad considerable para la provincia, hasta zonas erosionadas más típicas del entorno. Territorio de abundante riqueza, fruto de los asentamientos y el cruce de culturas en el lugar. Los primeros asentamientos humanos en el valle muestran yacimientos prehistóricos en enclaves e incluso restos romanos como la necrópolis del camino de Santa Rita en Benecid.

En la época medieval, los asentamientos musulmanes llevaron a cabo la cría de gusanos de seda, llegando a obtener cierta fama la calidad de la seda de los morales del valle. En época cristiana, fue Fondón un lugar clave en la rebelión de los moriscos de la Alpujarra, entre 1568 y 1570. En el cortijo de la "Encina de las paces" se realizaron las negociaciones para el fin del conflicto, con la participación de Don Juan de Austria, hermano de Felipe II y los emisarios de Aben Aboó. La última resistencia musulmana, representada por los monfíes, se negaba a abandonar el lugar pese a la supresión de sus costumbres y las limitaciones impuestas sobre su modus vivendi. La repoblación de Fondón tras la expulsión de los moriscos del Reino de Granada se llevaría a cabo por medio del Alcalde don Alonso de Frías, Alcalde Mayor de la Alpujarra, que traería a una serie de cristianos viejos procedentes de fuera del Reino de Granada. Con sus nuevos dos concejos en Codba, Fuente Victoria, con 79 nuevos repobladores y Fondón, con 64 repobladores, de los cuales 20 se asentarán en Benecid.

Para 1572 quedó ultimado el reparto de Fondón, siendo la procedencia de los repobladores, sobre todo de Valdepeñas de Jaén y los originarios del Valle del Jarama. La castellanización comenzará pues a instalarse en la sociedad. Por un lado, representado en Fondón por medio de la iglesia, fuente principal, arco de la lonja y casa de los Del Moral; en Codba, luego Fuente Victoria, el modelo castellano es más patente aún con las nuevas construcciones.

Otro momento histórico a recordar es la Guerra de la Independencia, con constancia vital en Fondón pues fue testigo de las escaramuzas entre los patriotas españoles y las tropas francesas o de afrancesados.


1. Fondón
  • Ruta histórica y patrimonial: Visita la iglesia de San Andrés (siglo XVI), el castillo de Marchena y el antiguo hospital de pobres. Fondón tiene una historia rica, influenciada por la presencia morisca y cristiana.
  • Museo Minero: Aprende sobre el pasado minero de la región, que fue un importante motor económico durante siglos.
  • Senderismo y naturaleza: Disfruta de rutas que recorren el río Andarax, sus bosques de castaños, almendros y olivos. La «Ruta del Agua» es ideal para disfrutar de paisajes y relajarse.
  • Bodegas locales: Degusta vinos de calidad en bodegas tradicionales que utilizan uvas de la Alpujarra.
  • Fiestas populares: Participa en las tradicionales Fiestas de San Sebastián o la Semana Santa, que atraen a visitantes por su devoción y espectáculos culturales.
2. Benecid
  • Iglesia de San Juan Bautista: Visita este edificio del siglo XVI con interesantes elementos de la arquitectura mudéjar.
  • Rutas de senderismo: Recorre rutas que ofrecen vistas espectaculares del valle y la sierra, ideales para los amantes de la naturaleza y la fotografía.
  • Fiestas de San Juan: Las fiestas patronales de junio son un evento popular donde se celebran verbenas, procesiones y actividades tradicionales.
3. Fuente Victoria
  • Ermita de San Roque: Este pequeño templo tiene un encanto especial y ofrece vistas panorámicas del valle.
  • Rutas gastronómicas: Fuente Victoria es conocida por sus deliciosos platos tradicionales de la Alpujarra, como el puchero, las migas o la olla de trigo. Además, los productos locales como el jamón y el aceite de oliva son protagonistas.
  • Festividades: La Semana Santa y las fiestas de San Roque son eventos destacados, que combinan tradición y cultura con eventos para toda la familia.

Fiñana, El, 43º de los 103 pueblos de Almeria.

 Fiñana.  Por orden alfabético el 43º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Fiñana.

Municipio perteneciente a la comarca Filabres-Tabernas y situado en el corredor natural existente entre la Sierra de Filabres y Sierra Nevada, y que se comunica con el Marquesado de Zenete, ya en la provincia de Granada. Parte de su término está incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada, uno de los paraí­sos naturales de la comunidad, por su riqueza paisají­stica, botánica, fauní­stica y antropológica.


En la solana de la sierra se ubica la villa, que aunque crecida ya y más moderna por influencia de la carretera que une Granada con Almería, conserva todaví­a los rasgos de su origen musulmán, sus terrados, los restos de su castillo, la Iglesia mudéjar construida sobre una mezquita y sus calles en zigzag, con casas blancas, morunas, rincones evocadores y sugerentes.


Historia

Fiñana fue un confín en disputa. Hoy resulta una sucesión de culturas. Una fortaleza mora, una iglesia y una mezquita son sus hitos; centro de su término indiscutible, aunque su área de influencia lo rebasa por el valle del río Nacimiento. La iglesia y la mezquita, dos privilegios, hacen manifiesta la evolución de los credos, con sus modos de vida, como en otros lugares del entorno; cohabitación y superposición de moradores trascendente a la actual diversidad y complejidad paisajística. Los restos de la alcazaba declaran su ubicación en un pasillo natural de tierra fronteriza recurrentemente disputada desde fuera, pues se encuentra entre Guadix, Baza y Almería, y desde dentro, pues acaparaba los términos actuales de Abla, Abrucena y Las Tres Villas, a pesar de haber tenido distintos concejos. Se extiende hoy de NNW. a SSE.; 133,7 km2 de terreno interior con llano alto y amplio, destemplado y semiárido, entre las penibéticas, en el límite occidental de la provincia de Almería.
Principalmente la topografía, tan accidentada, diferencia en el municipio cuatro sectores asociados a otros tantos paisajes: el meridional, en el actual parque natural de Sierra Nevada, el de la tierra mesopotamia donde se asienta Fiñana, el del Llano de Abla o pasillo de Fiñana (fondo del alto valle del Nacimiento) y el septentrional, extendido sobre la solana de Sierra de Baza. La umbría de Sierra Nevada es aquí abrupta, con escarpes y alturas considerables (El Almirez: 2.519 m. ); terreno de nieves, quebrado, del que, a favor de fracturas y diaclasas, surgen las chorreras de agua.

Desde esta pared bajan unas lomas curvas, estribos repetitivos, que anidan cuencas afluentes con forma semejante a la mitad de la media luna, muy bien individualizadas.El estribo oriental, bajo el Cerro de la Cruz, queda jalonado por adecuaciones de turismo familiar (El Ubeire, Aldeire, La Dehesa), en la linde con Abrucena; antes de su inflexión en la loma donde toma su asiento esa villa, se deriva un interfluvio secundario que termina en San Antón (955 m.), cerro de materiales detríticos rojizos para un cortijo entre pinos y su ermita, vecinos de Fiñana. Dominado por Montaire, el estribo occidental, con similar curvatura, separa a ésta de la cuenca de Huéneja por el Oeste, y, por el Norte, la deslinda del colector de ambas, pasillo y llano que enlaza, imperceptible, con el Marquesado.Entre ambos, la cuenca de Fiñana se drena por El Río, dice la gente, Río Nacimiento, recogen los mapas; evocaciones del transvase que sufren las aguas mediterráneas en su cabecera natural (Huéneja) hacia la vertiente atlántica, dejando tan seco el cauce entre las villas que merece el nombre de La Rambla.

Las cuencas de Sierra Nevada, salpicadas de cortijadas deshabitadas (salvo la Heredad: 56 h. , 1991), de sistemas hidráulicos (la pantaneta del Castañar se llenó en 20 días del húmedo y nivoso invierno del 96), rosarios de acueductos con industrias de molienda y fábrica de luz, y de dehesas, poblada de encinar, rozas con matorral, repobladas con pinos, robles, castaños; bosques-galería de álamos en sucesivas fases que datan, al menos, del inventario llevado por don José Espelius en 1759 (Gómez Cruz), constituyen el mediodía de los municipios. Parque natural hasta la N-340, en 1989, reserva indispensable, siempre, para las villas ubicadas en las proximidades a su desembocadura. Fiñana, como sus vecinos, tomó asiento en la solana del extremo terminal de su loma.
Cerro y antecerro (Olila) entallados por terreras en conglomerado rojo plio-cuaternario. A través suya, la villa establece la comunicación inter e intramunicipal. Loma domesticada: carreteras, sendas, cauces, vegas, huertos y casas. Bisagra entre la despensa de la sierra y el pasillo llano al que se asoma, vigilante, su alcazaba.

La villa enseña, modélica, la ubicación predilecta de los pueblos del alto valle del río Nacimiento. Su centro se halla en esta localidad alta (946 m.), próxima a Guadix y Baza, bien defendida y con suficiente agua. Los factores de localización que privilegian centros urbanos probablemente variaron en el Medievo, y un hipotético relevo, nada excepcional en la geografía ibérica, habría sido tan rotundo, sin embargo, que casi borró los vestigios de otra hegemonía anterior.

Reyes Católicos
Cabecera comarcal desde época mora y sede de familias principales tras la repoblación cristiana; centro, en fin, de los agentes más activos en la transformación secular del paisaje.
El pueblo queda dominado por la fortaleza de tapial musulmana (siglo X) donde hubo un distinguido edificio bien provisto de agua, la que le llegaba por la loma desde la sierra, llenando aljibes y baños hasta derramarse por conductos subterráneos y caños que dieron riego en tiempo cercano. Tuvo episodios gloriosos, como la resistencia a las tropas de Abderramán III en 913 o la estancia de los Reyes Católicos para pernoctar en 1589 (Serrano). Hoy, un torreón conservado sobre la Plaza sirve para dar las horas de agua; el pacífico Barrio de la Alcazaba puebla con recovecos el interior de aquel fuerte; su parte oriental cobija al Barrio de la Cruz, en torno a la ermita desaparecida. Está casi entero rodeado de barandas sobre terreras elevadas, ofreciendo vistas espléndidas al Río y la Rambla, y a las sierras del pasillo encajado.

Industrialización y mecanización

Mediado el S. XVIII, el Catastro de Ensenada dibuja Fiñana en formade calle, dominada por el cerro defendido y salpicada por edificios religiosos en su interior, salvo uno, en un extremo, separado por un árbol de gran porte. Coincide Madoz (1850) en tal simplicidad, compuesta en torno a una vía alargada E-O, empedrada, entre edificios blanqueados por dentro y por fuera. Sigue siendo la pieza clave de la estructura urbana. Acueducto y camino, Calle Real, eje vertebrador del plano urbano, jalonado por el Barrio Alto, Bajo y Medio.
En el siglo XX, la presencia de esta piedra se situará en el mercado y desatará una fuerte demanda y popularización de su uso. Se empleará tanto para obras monumentales como para utensilios y objetos de decoración.
El núcleo central queda comprendido desde el Callejón de la Iglesia (Calle Ensenada) a la Calle Santiago. En su interior se halla la Plaza, aglutinante de edificios notables: Iglesia, Ayuntamiento y Teatro, en restauración, casas notables sometidas a la amenazante inestabilidad del terreno, y calles que traen hasta aquí a los que gustan de la charla: las del eje y las transversas (bajada a Hospital, Soledad, Perdones, o la Cuesta Mesón, ascenso que vuelca el cerro hacia el antiguo Camino Real en la rambla).

Todo hace de la plaza un lugar de encuentro. Se yergue la iglesia de estilo mudéjar, quizás sobre la antigua mezquita mayor islámica, bajo la advocación de la Anunciación; tipología privilegiada de tres naves (Torres); su planta rectangular se divide mediante pilares que sustentan arquerías de medio punto, y cubiertas con magníficas armaduras de madera. El arco toral, sobre medias columnas, es el tránsito hacia el altar.
La cabecera alberga un retablo, sustituto de uno barroco original desaparecido (sólo se conservan algunos estípites), y, a los pies, restos de una sillería en el coro. La portada, entre dos contrafuertes, tiene resabios manieristas, con frontones, columnas, heráldica, hornacinas, y la inscripción: REINANDO PHILIPO. Z. Una gran torre, a la altura de la cabecera, cierra el monumento. El Barrio Alto es recorrido por la Calle San Sebastián, entre la entrada de poniente y la plaza. Da sitio a una ermita privada, hoy de la Hermandad de San Antón, reconstruida, y San Torcuato, desaparecida; también a dos anchuras o pequeñas plazas, la de la ermita representada en el S. XVIII en las afueras, y la Plaza de los Acosta, sombreada por un soberbio árbol.
Otros apellidos asociados a casas (alguna con ermita particular en huerto cercado) ilustran la reciente apropiación de la vega. El eje aquí no es sólo un acceso de viajeros, es también una vía de agua; la Acequia de Calache entraba al pueblo con aguas de la sierra y manantiales inmediatos, prolongándose allende la falda del cerro. Hacia abajo prosperaron, y aún quedan, molinos de pan y almazaras, descensos entre huertas y vega hasta la Calle Morales, donde las casas se encuentran ya en compacto. Hacia arriba los callejones trepan entre edificios más modestos, lo sustancial del plano urbano, a Las Eras, sendas y acequias (Alcazabilla) que dominan la loma. En el Barrio Bajo, se prolonga hacia el este la Calle Santiago con la Calle Real en la anchura donde se eleva la ermita.

Al contrario que el Barrio Alto, por encima casi no hay viviendas, se ven las terreras con algún deslizamiento y ascensos pronunciados (Alcazaba y Vistillas). Los edificios quedan aquí mismo y más abajo, con comercios, casas y accesos (Baños) a la Calle Sol o de Los Company. Es un subeje oblicuo a la Calle Santiago; empieza en la ermita y llega a la plazilla que da acceso al antiguo Hospital.
La antigua tahona, la Calle Agua, más abajo, las casas notables y los huertos que salpican las viviendas en el subeje inferior de la Calle Juegos dan el aire a este Barrio del Sr. Santiago que llaman el Baxo (1752), de asiento predilecto de hombres principales de entonces y área notable de expansión urbana, al menos del siglo XVIII, en detrimento de la vega. La ermita es el hito final que jalona por oriente el eje alargado y es el aglutinante más notable del barrio. Completa, con los restos del castillo y la iglesia, el catálogo monumental de Fiñana.
Fue antigua mezquita, según la epigrafía (Barceló y Gil) almohade. Consta de una sala de oración de tres naves sobre pilares que sustentan arquerías de herradura; la central conduce desde la puerta de entrada al actual camarín dedicado a Nuestro Padre Jesús, en lo que sería el muro de la quibla con la apertura del mihrab, de cuyo decorado en estuco algo se conserva. Reducidas dimensiones, pero joya ejemplar por lo infrecuente de los restos de aquella época (S. XII o XIII).
Consagrada al culto cristiano bajo la advocación de Santiago, hoy es Monumento Nacional (1983).Termina la Calle Real, y con ella el eje alargado, en la encrucijada hundida entre el castillo y Olila.
Al frente, el antecerro cobija al Barrio de las Cuevas; el resto es área de expansión contemporánea: a la izquierda conduce al Barrio del Parché y al Camino Real, en la Rambla; y a la derecha cruza el segmento Calle Huertas- Calle Juegos y el puente del Río, alcanzando la entrada oriental por la carretera.

Ambito de industrias, talleres, servicios diversos, viviendas, todos recientes; ocupan la mejor vega y antiguas infraestructuras hidráulicas. Los tiempos modernos, sin embargo, deben añorar las exportaciones de alfiñames de seda.
De los 1.100 h. y las 250 casas, en su mayoría hundidas a fines del siglo XVI (Tapia), y los más de 1.500 h. con casi 350 casas a mediados del siglo XVIII, pasamos en el siglo minero (Nomenclátor 1860) a 3.926 h. y 800 edificios habitados en el núcleo; cuenta Madoz la existencia fútil y efímera de dos fábricas de fundir metal abandonadas por falta de mineral, y también da noticias de las empresas que los naturales costearon para extraer aguas de las entrañas de la tierra para aumentar los riegos, aunque insuficientes para llegar a los 20.000 marjales.

En 1900, con el auge definitivo del parral sobre las moreras, el pueblo ha crecido: 4.754 h. (el 75,2 por 100 en el núcleo) y 1.187 edificios destinados a vivienda en el núcleo, más las 13 cuevas que existian antes (sólo han desaparecido las 3 de Zónzar). Tras el declive de 1930, mediado este siglo se superan los 5.000 h. (73,1 por 100 en el núcleo).

Desde entonces asistimos a tres procesos: la emigración exterior, importante entre 1960 y 1980, que da cifras de recesión demográfica censo tras censo, alcanzando incluso al de 1991 (2.547 h. ); la concentración en el núcleo principal, que reúne más del 90 por 100 desde 1981, de modo que, de las 13 entidades de 1950, quedan cinco (con la villa) en 1991; por último el proceso de mutación y extensión del núcleo urbano, que en el último censo suma 769 edificios de vivienda principal y 254 no principal, en correspondencia a un alto absentismo de numerosas familias, a pesar de la presencia de los nuevos miembros de la comunidad, empleados en servicios.

Al existir una mayor demanda, Macael se convierte en un centro rico y próspero, punto a tener en cuenta dentro de la economía almeriense, ya que es uno de los pilares básicos, junto con el turismo de la costa y los invernaderos del Poniente, para el desarrollo de esta provincia andaluza.

Entre el interfluvio tras el que se esconde Fiñana y la Sierra de Baza se extiende un paisaje singular, en todo distinto al resto del municipio. Llano de 2 km. de ancho, material aluvial depositado sobre el relleno rojizo del Cuaternario antiguo. Se inicia en Abla y, casi imperceptible, se funde con la topografía aplanada del Marquesado. Apenas encajado, baja por él el río Nacimiento (localmente rambla de Almería). Rambla, dice el diccionario, viene del árabe ramla: arenal. Pincelada básica de estas tierras amplias, surcadas por espasmos irregulares de agua con alta carga, y regadíos en las orillas defendidos por encauzamientos. Superficie comparativamente más árida (Gil Olcina la cita en el margen del Sureste ibérico), ha precisado apagar su sed con captación de subálveas, ayer las cimbras (Viñas, Zónzar...), hoy los pozos.
Su vocación secular de pasillo (Granada / Almería) obligó a la localización de las principales vías: el antiguo camino carretero (Camino Real) con sus ventas y estaciones, el ferrocarril contemporáneo, la línea electrificada que lo acompaña y las cañadas, antaño muy utilizadas. Por aquí el hombre ha extendido los regadíos de la loma, con sucesivos cultivos especializados: moreras y morales, parral, y otros más permanentes: cereales, frutales, olivos y almendros.
Da asiento a los núcleos de población que quedan en el término: Venta Ratonera (18 h. ) y La Estación (20 h. ), además del diseminado en torno a la Ermita de la Noria y la Venta de los Gallegos, en el sector oriental (3 h.).La solana de Baza es de micaesquistos con la singularidad alpujárride asociada a una formación cárstica semidestruida, aprovechamiento de cal con hornos y launa que daba abasto a la comarca. Al N., Baza; al E., la loma de las Minillas da linde a Abla y Abrucena; al O., los términos de Dólar y Huéneja. Actualmente, la zona almeriense de esta solana con más encinar antiguo y repoblada, con densidad forestal visible, es la que corresponde a la franja en que quedó el término de Fiñana. Hay, además, un sistema hidrológico más jerarquizado y rico en agua: Rambla del Cortal, afluente que, junto a los barrancos contiguos, se encaja entre los conos de deyección (llanos) enlazando con el valle inferior (Rambla de Almería).
Encontramos también, como en el resto de la solana, regadíos muy localizados y los cortijos o cortijadas que prosperaron ya antes del siglo XIX: Lechera, Toril, Prado, S. Pedro..., asociados a manantiales o a minas y cimbras.
Estos despoblados ya son sólo nombres; señalan una depredación del monte importante; algunos sugieren una vocación ganadera que, junto a la minería (hasta 1960), hacen lugar común con el resto de la sierra.
La capitalidad de Fiñana, continuada tras las segregaciones, proporcionó un privilegio cierto en aprovechamientos de bienes comunales del conjunto. Salvados los recursos imprescindibles de cada concejo con las cuencas individualizadas de Sierra Nevada, por donde siguen fielmente las lindes actuales de los términos, la territorialidad de Sierra de Baza pudo ser menos discutida.
Este marco de fijación concejil por Sierra Nevada ha debido pesar en el paisaje desnudo y desertizado de la solana de Sierra de Baza hasta Gérgal; sugerente es el nombre, en el actual municipio de Abla, de Santa Cruz, topónimo de una entidad de población que rememora el marquesado homónimo, el Bazán principal beneficiario en los libros de distribución de tierras y aguas. Bajo el mismo palio debieron de prosperar otras familias de repobladores, antiguos soldados reconquistadores que hicieron de Fiñana el rincón aristocrático de la comarca.

Fines, El, 42º de los 103 pueblos de Almeria.

 Fines.  Por orden alfabético el 41º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Fines.

Villa situada en el Valle del Almanzora, en la zona del mármol, principal actividad económica de éste y todos los pueblos de los alrededores. Las tierras de los alrededores están dedicadas al cultivo de cereales, maí­z, olivos y viñedos. Destaca del conjunto urbano la Iglesia parroquial, de estilo mudéjar.

Historia:

Respecto a los aspectos históricos-culturales de Fines, podemos apuntar que El Tuzani, protagonista de la obra de Ginés Pérez de Hita Historia de los bandos Zegríes y Abencerrajes o Historia de las guerras civiles de Granada, era natural de este pueblo y es conocido por haber sido juzgado bajo la acusación de haber facilitado la huida de los moriscos de Tíjola y haber matado en duelo al cristiano que asesinó a su amada, pero fue absuelto y, converso al cristianismo, acabando sus días en Cehegín.
Sobre este moro ha versado el escritor Don Ginés Pastor Medina en su libro La historia sentimental del morisco Tuzani, vecino de Fines, con una bella mora de Purchena.

Hoy ha quedado el nombre de este personaje en la Asociación Juvenil del pueblo. Existen datos que confirman que la existencia del escudo de la localidad no está constatada hasta el comienzo de su uso a partir de enero de 1850; siendo el 9 de octubre de 1876 cuando el alcalde Don José Villarreal deja constancia del mismo; hoy es posible estudiarlo en la sección de Sigilografía del Archivo Histórico Nacional, dentro de la Serie de Escudos en tinta municipales.

Su estructura se basa en las dos principales actividades históricas y actuales de la extracción y elaboración de mármoles, quedando definitivamente constituido el 26 de febrero de 1981, losanjado de plata y azul con bordadura de azul con tres mazorcas de oro ordenadas en los dos extremos superiores y en el centro inferior; queda timbrado con una corona real de España circular engastada de piedras preciosas, compuesta de ocho forones de hojas de acanto, interpolada de perlas y decuyas hojas salen otras tantas diademas.
Construida, pero afortunadamente no ha perdido su belleza. También se conserva un escudo con las armas de la familia Alvarez de Monteserín, protegido y conservado por la Consejería de Cultura del Gobierno Andaluz.

Su iglesia parroquial, que está dedicada a Nuestra Señora del Rosario, se construyó cuando en 1631, consolidada la población del Estado de Tahal, se proyecta construir iglesias en las que celebrar los Santos Oficios y es pedida al Obispo y al Sr. Marqués a partir de los ingresos conseguidos gracias al diezmo. Es de destacar su estilo mudéjar, ante todo en la techumbre, de limabordón con tres parejas de tirantes decorados con estrella de ocho puntas y lazos de cuatro. Esta iglesia ha sido reco

Dentro del campo de las tradiciones, podemos destacar entre otras, la llamada «albahaca para San Esteban», que consiste en colocar ramilletes de albahaca alrededor del santo tras la procesión, aunque resulta difícil llegar hasta él debido a la avalancha de devotos que intentan coger la citada hierba bendecida por el cura en nombre de su patrón. Por otro lado, tenemos el llamado «castañazo», que consiste en una reunión de los vecinos, con agrado y buena voluntad, el día 30 de octubre, antes del día de los Santos, para celebrar la llegada de la temporada de las castañas.