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miércoles, 18 de diciembre de 2024

Zurgena, El, 103º de los 103 pueblos de Almeria.

Zurgena. Por orden alfabético el 103º de los 103 de la provincia de Almería.

https://botasybici.blogspot.com/p/reto-pueblos-de-almeria.html

En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Zurgena.

Pueblo situado en la cuenca baja del Almanzora, entre ricas huertas de cí­tricos y frutales regadas por el rí­o, y dividido en dos partes por el mismo rí­o. Su especial topografí­a le proporciona un perfil especial y poco uniforme pero de aspecto cuidado y limpio. Sobre todo el conjunto sobresale la Iglesia Parroquial.

Historia.

El municipio de Zurgena ha supuesto históricamente la puerta de entrada al Valle del Almanzora. Las primeras poblaciones se remontan al periodo Neolítico. Hasta dos poblaciones de este periodo histórico estaban situadas cerca de la rambla. El terreno es de origen volcánico, compartiendo estas características con gran parte del resto de la Comunidad Autónoma de Andalucía. En su término municipal abunda la tierra de gran fertilidad. Algo que en estos días se traduce con una dedicación de buena parte de la población a la agricultura. Precisamente la tierra fértil y la presencia de agua en las inmediaciones de la actual rambla, fueron las premisas que hicieron de Zurgena un lugar ideal para el hombre neolítico.

Siglos después, Zurgena se convirtió en un asentamiento romano. De hecho, la conocida como Ruta Verte era una carretera romana que adjuntaba Granada y Murcia. La ruta pasaba por la actual barriada de La Alfoquía. Actualmente se puede apreciar el camino de la antigua vía romana detrás de los restos de una antigua gasolinera. Este camino sigue la rambla que va a Cerro Limera ahí hay restos de las épocas anteriores.

Zurgena vivió otro momento de esplendor con la llegada del ferrocarril al Valle del Almanzora, en 1885. La estación de tren de Zurgena (se encuentra en la pedanía de La Alfoquía) fue durante alrededor de un siglo la más importante de la comarca y una de las más importantes de la provincia. Se conservan, gracias a una reciente rehabilitación, instalaciones ferroviarias como los almacenes, ahora vacíos y fuera de servicio, donde se depositaban todas las mercancías de los alrededores. De igual modo existían en las inmediaciones de la estación talleres para arreglar locomotoras y vagones.


Ermita del Calvario

Fue construida entre los años 1874 y 1878.
En ella se encuentra albergada la “Virgencica del Calvario”.

El hecho de construir la Ermita en dicho lugar, viene justificado porque la “Virgencica” se le apareció a un pastor en el montículo del Calvario. En la puerta de la Ermita se encuentra una placa en la cual se hace mención a la restauración que sufrió en la década de los 90, agradeciendo así a todos los participantes en dicha rehabilitación. Además de esta placa, encima de la puerta se encuentra una inscripción en la cual pone:” Virgencica del Calvario 1898-1998”. Dentro , en el altar, hay una talla de la “Virgencica del Calvario”, a un lado de ésta una talla del Señor y al otro lado el Sagrario. La nave se encuentra iluminada de forma natural por dos ventanales, situados a la altura del altar. Las dimensiones de la Ermita no son muy extensas, por lo que únicamente cuenta con cinco filas de bancos a cada lado. El último Domingo de cada mes se realiza una misa en la Ermita.

Iglesia Parroquial San Ramón Nonato

Fue en 1525 cuando el pueblo de Zurgena adquirió los privilegios de poseer Iglesia propia, la Iglesia Parroquial San Ramón Nonato, y así poder formar una parroquia, sin tener que pertenecer al pueblo de Huércal Overa como había hecho hasta ese momento.

La construcción de la parte vieja de la iglesia se llevo a cabo donde anteriormente había estado ubicada la mezquita, mientras para la construcción del resto de iglesia se utilizó terreno adyacente a la parte ya edificada. La obra se concluyó en 1560, aunque posteriormente ha sufrido reformas. Debido a las fechas en las cuales está enmarcada su construcción, podemos decir que está creada dentro del estilo Neomudejar.

Torre del Reloj de Zurgena

La que hoy conocemos como Torre del Reloj de Zurgena dispone de dos cuerpos de altura, siendo el primero de planta cuadrada, de 4,85 metros de lado y con algo más de 4 metros de altura, presentando dos escalones o retallos a diferente nivel. Sobre este cuerpo monta un segundo, de 4,50 metros de lado, con las esquinas fuertemente ochavadas.

La altura de la Torre del Reloj de Zurgena es de unos 7 metros y está cubierta por un tejado de teja árabe a ocho aguas, rematado por una veleta con las campanas electrificadas del reloj.

La Antigua Estación de Ferrocarril de Zurgena se encuentra ubicada en la barriada de La Alfoquía del pueblo de Zurgena. Se inauguró el 28 de marzo de 1885 y se cerró el 1 de enero de 1985.

Había tres tipos de trenes: el frutero, el correo y el mineral:

El frutero era un tren de mercancías que llevaba un vagón de tercera clase con asientos de madera. Todas las mañanas salía de Zurgena y regresaba al anochecer.

El correo era el tren encargado del reparto de la correspondencia . En la estación de Zurgena se hacía el reparto de correspondencia a empresas y particulares impacientes. Diariamente circulaban dos correos: el de Alicante-Granada por la mañana y el Granada-Alicante por la tarde.

El mineral también llamado "Yankis" por ser fabricados en USA, era el tren que transportaba mineral de hierro desde los cargaderos de Serón y Los Canos, hasta el Hornillo en Águilas. De las minas existentes en el municipio de Lubrín, llegaba en camiones mineral de hierro a la Estación de Zurgena. Basculaban la mercancía en el suelo , a pie del tren y un gran número de personas se encargaba de cargarlo en los vagones. Los obreros tenían como únicas herramientas de trabajo espuertas de esparto y rastrillos.

Hay diferentes utensilios de la vía férrea que aún se conservan como la garita del guardagujas, que servía de cobijo al guardagujas (persona que accionaba la aguja). La aguja: palanca que hacía moverse dos raíles con el fin de guiar el tren de una vía a otra.

Vícar, El, 102º de los 103 pueblos de Almeria.

 Vícar. Por orden alfabético el 102º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Vícar.

Ubicado en la falda sur de la Sierra de Gádor, este pueblo perteneciente a una de las comarcas más ricas de España (la mayor parte de su término municipal está dedicado a la agricultura intensiva de invernadero), está dividido en varios núcleos urbanos: Ví­car Viejo, la Puebla de Ví­car, la Gangosa, Cabanillas y LLanos de Ví­car. En el primero de ellos, que presenta rasgos de tipo alpujarreño, se encuentra su singular Iglesia.

Historia

Vícar, al igual que el resto de poblaciones del Poniente, Adra, El Ejido o Dalías, sirvió como lugar de asentamiento de pueblos romanos y árabes, que buscaron en las costas almerienses lugares para el desarrollo de su civilización, dentro del territorio peninsular.

La Comisión de Apeos, nombrada el 17 de febrero de 1573, declara una casa como bienes propios en el lugar de Vícar, además de otros de la Taha. La tasación que el albañil Francisco de Siles hizo del total de las casas de Vícar fue de 93.000 maravedíes. Cada suerte de repartimientos recibió una casa en Felix, otra en Enix y otra en Vícar.

De esos asentamientos en la Comarca del Poniente se sabe por los restos y hallazgos localizados en yacimientos arqueológicos de gran importancia. Su aparición como municipio en la historia se da en 1505, concretamente el 8 de diciembre, cuando los Reyes Católicos donan la localidad a Almería, por una Real Cédula, dada en Ecija (Sevilla). Junto a Vícar tambien se dona Enix y Felix "por juro de heredad para siempre jamás". Enix, Felix, Los Marchales de Antón López, Miralles y Roquetas conformarán la Taha de Felix.

El amojonamiento de ésta se realizó el 18 de septiembre de 1573 por mandato de Martín de Sorais. La rebelión de los moriscos en las Alpujarras, comarca limítrofe con Vícar y todo el Poniente, adquiere especial virulencia en la zona de Vícar y sobre todo en los alrededores como el Castillo y el Cerro de las Matanzas en Felix. La sofocación de esta revuelta fue llevada a cabo por el Marqués de los Vélez, que realizó esta labor en casi toda la provincia.

Tras la sofocación de la revuelta y posterior expulsión de los moriscos se procedió a su repoblamiento, según las normas dadas por el rey Felipe II, que se recogen en el Libro de Apeos de Felix.

EL MISTERIO DE UN NOMBRE

Enigmático resulta el nombre de Vícar-Bícar, transcrito tal cual de los primeros tiempos de la conquista castellana.

En Varrón encontramos el nombre prerromano de un envase vinario, conocido por baccar. Pero no parece ese el lugar adecuado donde poder buscar tan oscuro nombre, más cuando sabemos que la riqueza del Campo de Dalías romano eran el olivo y los cereales.

En árabe, tres palabras pueden haber servido de origen y denominación.

Una presenta un significado casi fabuloso, propio de un cuento oriental. Se dice que los árabes denominaban ‘abqar’ (leído bacar) a la tierra de donde procedían –o donde abundaban- los genios (yinn) y cuando consideraban especialmente bella alguna cosa o se maravillaban de su fuerza y su agudeza lo atribuían a aquella procedencia. Otra nos introduce por derroteros más prosaicos: bakîr, cuyo plural es bikâr, significaba para los granadinos “estival”, “cosa de estío”, “temprano”; en un sentido más alegórico, bakara o bakira sería “hacer alto en una aldea”, dejando a sus compañeros al aire libre o campo raso.

Puede también proceder del bajo latín, como dehesa boyal, toril, “lugar donde pastaba el ganado vacuno de un lugar”, como los “bacares” de nuestra geografía alpujarreña y el pueblo del mismo nombre de la Sierra de Filabres.

¿Cuál de estas palabras pudo servir como origen más probable de la población? Evidentemente la tercera, que hace referencia a la benignidad del clima, y la quinta, con la que pudo asociarse por su uso.

El Acueducto de Carcauz es un complejo hidráulico situado en la vertiente meridional de la Sierra de Gádor, sobre la rambla a la que da nombre, creado para transportar el agua desde los afloramientos de las partes altas del macizo montañoso hasta la llanura costera del Campo de Dalías, e irrigar las tierras de Casablanca y Cuerno toro, donde se han localizado sendas villae romanas, horizonte cultural al que cabe inscribirlo. El acueducto de Carcauz es un gran complejo hidráulico que integra a el Acueducto de los Veinte ojos, el Acueducto por rematar, el Arco de los Poyos y la Balsa del Molino.

Datos Históricos

El Campo de Dalías tuvo un fuerte poblamiento a partir de la conquista romana, no documentado en épocas anteriores, especialmente con su integración en época altoimperial a partir del siglo I d.C., formando parte del territorium de la civitas de Murgi. Además de su núcleo urbano, la propia Murgi, se encuentran otros grandes asentamientos como el vicus o aldea de Turaniana, el puerto de Guardias Viejas, así como toda una serie de asentamientos rurales dedicados principalmente a la producción de cereales y olivo, a las que también hay que sumar leguminosas o cultivos de huerta. El regadío aporta un suministro hídrico suplementario que aumenta la productividad de las cosechas, algo que debió ser fundamental en este perido histórico con el aumento de la población, ya que la Sierra de Gádor fue un gran foco minero, cuya producción se intensificó con la conquista romana. 

Los propios agrónomos latinos dictaron pautas en relación con el agua para el establecimiento de los grandes asentamientos rurales, para ellos era esencial que una villa contara con manantiales naturales o corrientes de agua en sus inmediaciones. La construcción del aquaeductus de la Rambla de Carcauz estaría en relación con el poblamiento situado al sur, cuando los desfiladeros de la rambla se abren a la llanura del Campo de Dalías, donde se ubican las mencionadas villae romanas, Casablanca y Cuernotoro. Tras la invasión musulmana, a partir de la fundación de la ciudad de Almería (955) y el establecimiento de las alquerías serranas de Felix y Enix, y de Vícar en el piedemonte, se iría expandiendo la red de acequias y las áreas irrigadas para el cultivo, siguiendo al escritor granadino Ibn al Jatib, que en el siglo XIV hace mención a los sistemas de riego impulsados por Jairán en el Campo de Dalías. En un momento posterior, la obra de ingeniería hidráulica destinada al riego sería aprovechada también para mover los molinos del paraje de Casablanca, en el que se instituyó un mayorazgo tras la rebelión morisca y finalmente un marquesado en 1712. 

Es precisamente el Memorial del Marqués de Casablanca (1804) otra de las fuentes que hablan de su antigüedad, junto con el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, que al enumerar los límites de la Diócesis de Almería hace referencia "al acueducto romano por Casablanca". En una zona como la actual Almería, que el geógrafo latino Pomponio Mela caracterizaba por la penuaria aquarum, es fundamental el conocimiento y la protección de las estructuras de captación y distribución de agua que se han realizado a lo largo de los siglos, el Acueducto de Carcauz es uno de los complejos hidráulicos, con un origen más antiguo, mejor conservados en el Sur peninsular.

Iglesia de San Benito

La Iglesia-Fortaleza de San Benito, podría ser el edificio más interesante que posee Vícar, aunque sin dudas no es el único. Se trata de una estructura religiosa-bélica, construida con estilo mudéjar en 1559, durante el mandato del obispo de Almería Don Antonio Corrionero.

Quizá lo que más ha sufrido deterioro de toda la estructura, es la torre, debido a que era el centro de ataques durante las invasiones.

Puerta de Vícar

Se trata de uno de los sitios más pintorescos de Vícar, es un edificio contemporáneo cuya obra estuvo a cargo de los arquitectos José Eulogio Díaz y Salvador Cruz. Su particular belleza le ha hecho meritorio de varios galardones.

Calzada romana

A pocos kilómetros de la población se encuentra parte de una antigua calzada romana y junto a ella los bancos y el corazón metálico de la Ruta de los Miradores.

Miradores

Para admirar sus dos mares, el Mediterráneo y el Mar de Plástico, Vícar ha creado la Ruta de los Miradores que conforman Fuente del Tartel, La Pocica, La Paz, Vícar, Mar de Plástico y El Amor, presididos cada uno por un banco, acompañado de uno de un frase o leyenda alusiva a cada uno de ellos.


Viator, El, 101º de los 103 pueblos de Almeria.

 Viator. Por orden alfabético el 101º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Viator.

Pequeño municipio que se extiende desde las estribaciones de la Sierra Alhamilla hasta la margen izquierda del rí­o Andarax, en la comarca de Almerí­a y cuyo terreno es quebrado y montuoso, salvo en las orillas del rí­o, dedicadas a una rica agricultura de cí­tricos, hortalizas, uvas y cereales.

Historia.

Desde las estribaciones meridionales de sierra Alhamilla hasta la margen izquierda del río Andarax, a manera de cuña, se extiende el término de Viator. Su terreno es en gran parte montuoso, quebrado por un sinfín de barrancos y ramblas del Quemado, del Cocón, de las Terreiras de Almadiego, de Juan Gacha, de Medina, etc. y atravesado por numerosas cañadas y veredas, vestigio de antiguas rutas ganaderas.
Solamente en la ribera del río el suelo es llano y feraz, gracias a la acumulación de limos y tarquines, que los aluviones del río han ido depositando.Sus orígenes son un tanto oscuros y hasta su nombre indica más bien un lugar de tránsito, vía o camino, que un topónimo estructural o antroponímico. Efectivamente, por su ubicación parece que transcurría la calzada romana de Cástulo a Malaca, «Itinerario Antonino», antes de cruzar el río para seguir la línea costera. Por otro lado, es creencia que el topónimo Viator procede de Vía Turris, camino de la Torre, cortijada o pequeño caserío existente en sus proximidades, donde estaba el cortijo de Torreserena.

Pocos datos hay de este lugar de época musulmana. Sabemos, sin embargo, que, cuando los Reyes Católicos conquistan Almería en 1489, «la alquería de Viator» como a veces se la cita en el Libro del Repartimiento era un conjunto de heredades y huertas diseminadas por su vega, irregulares en su forma y tamaño, alineadas, en su mayoría, a ambos lados de la acequia y el camino.

Desde entonces permanecerá como un arrabal de Almería, iniciando el siglo XVI con una población de 155 habitantes, todos moriscos. Un hecho que avala un origen tardío, más cercano a la fundación de Almería (siglo X) que a la de los otros pueblos altos, es su sistema hidráulico. Del mismo modo que Almería, Alhadra y el Alquián, Viator no participaba del beneficio de las aguas de tandas del río de Almería, regando su vega sólo con las aguas sobrantes de éstas, las procedentes de norias y pozos que afloraban a poca profundidad, y las de las avenidas del río que introducían por las boqueras.

El 8 de agosto de 1689, los vecinos de Viator solicitan al señor protector de Real Población de Granada que se les repartiera el agua de las tandas del mismo modo que lo tenían los demás lugares del río, es decir, una hora de agua a cada 10 tahúllas de tierra, lo que se les concede por auto de 11 de abril de 1690, gozando desde entonces de 28 horas de agua, que eran las que correspondían a las 853 tahúllas y una cuarta de ti.

El aumento demográfico del siglo XVIII y la necesidad de nuevos aportes de agua para ampliar el cultivo empuja a los hacendados de Viator a contribuir en la construcción de la fuente de Pechina (1748) y en la de Benahadux (1780), participando en la primera con la sexta parte del importe de todas sus obras, lo que les reportará 14 horas de agua los viernes de cada semana. Después de la expulsión de los moriscos en 1568, el lugar de Viator queda despoblado. Tras la repoblación, sus iniciales 9 vecinos de 1587 se han ido multiplicando con el paso de los años. erra, que entonces tenía su vega.

"Iglesia de la Virgen de las Angustias"En 1835 tenía 319 vecinos, unas 1.276 almas; en 1850 son 1.400. Ya presenta una estructura urbana. Su hábitat lo constituyen unas 300 viviendas, la mitad de ellas cuevas, agrupadas alrededor de dos cerros conocidos como «la Cruz de Mayo» y «el Calvario», huyendo de esta manera de las violentas avenidas del río Andarax.

Cuenta ya por entonces Viator con la iglesia parroquial, que data de mediados del siglo XVIII. Esta iglesia la levantó el obispo de Almería don Claudio Sanz y Torres. Según cuentan, cada vez que cruzaba Viator hacia Alhamilla, donde también construyó el edificio de los Baños, llamaba su atención un pequeño cerro aislado en la llanura. Poco tiempo después allanó el terreno y en él edificó el camarín, donde colocó a la Virgen de las Angustias, que, según la tradición, estaba en el palacio episcopal.

La devoción de sus vecinos se centra también en la Virgen del Carmen, cuya ermita se sitúa en la plaza que lleva su nombre, a la entrada del pueblo según se viene de Almería. También es notable la veneración de la Santa Cruz de Mayo, custodiada en la ermita existente en el cerro de su nombre. Bajo el manto de la Virgen y al amparo de la Santa Cruz se cobijaron siempre sus vecinos, cuando la fuerza de las aguas del río arrasaba sus casas y sus campos, inundaciones periódicas y repetidas en 1853, 1855, 1871, 1888, 1891 y 1936, por citar algunas.

También en esta época tiene dos escuelas de instrucción primaria, donde acuden 90 niños y 35 niñas. A partir de estos momentos, Viator, al contrario de los demás pueblos del río, va a tener un crecimiento progresivo, determinado por diferentes factores.

Viator obtiene la segregación de Almería por real orden de 17 de diciembre de 1835. Sin embargo, la adjudicación de su término jurisdiccional no tendrá lugar hasta fines de siglo, tras un largo litigio con el ayuntamiento de Almería, el cual, por sentencia dictada el día 20 de noviembre de 1875 por la Audiencia de Granada, que absuelve a los de Viator de todas las demandas interpuestas, tiene que reconocer el derecho de Viator a su término jurisdiccional.

Desde época musulmana, sierra Alhamilla y, concretamente, el término de Viator que ahora se disputa, unas 400 fanegas de tierra en la Hoya del Jul, fue lugar de pastos y ruta ganadera de los rebaños, en la trashumancia periódica que existía desde el interior, Campo de Tabernas y Marchena, a la zona costera de los llanos del Alquián. Testimonio de ellas es la llamada Cuesta de las Vacas, que se prolonga por el camino del aljibe del Salvador, y otros aljibes, abrevaderos de ganado, que se hallaban por estos entornos, como el aljibe Mazorque y el aljibe Hundido.

Era, por tanto, zona de pastos y leñas que producía unos ingresos importantes a los propios de la ciudad, sin olvidar el esparto, importante producto de exportación desde el siglo XVI, que en el XIX adquiere un auge espectacular.
La base económica de Viator desde época musulmana, como en los demás lugares del río, consistía en la agricultura de regadío. En el repartimiento de 1492 se cuentan: 1.189 olivos, 1.549 árboles frutales, 91 morales, más de 16 tahúllas de parral y 261,25 tahúllas de tierra blanca dedicadas a cereales y hortalizas. El 8 de agosto de 1689, los vecinos de Viator solicitan al señor protector de Real Población de Granada que se les repartiera el agua de las tandas del mismo modo que lo tenían los demás lugares del río, es decir, una hora de agua a cada 10 tahúllas de tierra, lo que se les concede por auto de 11 de abril de 1690, gozando desde entonces de 28 horas de agua, que eran las que correspondían a las 853 tahúllas y una cuarta de ti.

El aumento demográfico del siglo XVIII y la necesidad de nuevos aportes de agua para ampliar el cultivo empuja a los hacendados de Viator a contribuir en la construcción de la fuente de Pechina (1748) y en la de Benahadux (1780), participando en la primera con la sexta parte del importe de todas sus obras, lo que les reportará 14 horas de agua los viernes de cada semana. Después de la expulsión de los moriscos en 1568, el lugar de Viator queda despoblado. Tras la repoblación, sus iniciales 9 vecinos de 1587 se han ido multiplicando con el paso de los años. erra, que entonces tenía su vega.

El aumento demográfico del siglo XVIII y la necesidad de nuevos aportes de agua para ampliar el cultivo empuja a los hacendados de Viator a contribuir en la construcción de la fuente de Pechina (1748) y en la de Benahadux (1780), participando en la primera con la sexta parte del importe de todas sus obras, lo que les reportará 14 horas de agua los viernes de cada semana. Después de la expulsión de los moriscos en 1568, el lugar de Viator queda despoblado. Tras la repoblación, sus iniciales 9 vecinos de 1587 se han ido multiplicando con el paso de los años.
Su evolución es también similar a los demás lugares. En la segunda mitad del siglo XIX hay un rápido aumento demográfico, se dobla su población, en el año 1900 alcanza los 2.093 habitantes, al mismo tiempo que se experimenta un gran auge económico con la introducción de la parra, siendo de gran importancia la exportación de uva. Sus principales fuentes de producción, hasta estos años, eran, por tanto, las ligadas al sector primario, industrias artesanales de transformación de productos agrícolas, alguna pequeña explotación ganadera de vacuno, lanar y cabrío y la explotación de sus montes: caza, leña y esparto.Nuevas actividades se inician por estos años. De 1870 a 1890, la fiebre minera, general en la provincia, también se extiende a Viator, registrándose varios cotos de mineral de plomo en sierra Alhamilla, la mina San Felipe de la Sociedad «La Tertulia» y Los Compadres en el cerro de Huebro.

De nuevo, la inquietud en temas de aguas los lleva a construir una fuente propia en 1865. La fuente de Viator, a diferencia de las otras del río, constituye una comunidad de carácter privado, sus aguas no van a estar sujetas a la jurisdicción del Sindicato de Riegos de Almería, aunque utilice los cauces de las tierras apeadas, lo que les permite la venta de estas aguas.
La construcción, un poco más tarde, del Cauce de la Buena Unión, también privado, favoreció la puesta en cultivo de más de 6.000 tahúllas de tierra en el Alquián. Para esparcimiento de sus vecinos, dos hermanos, de ilustre memoria, don Juan y don Manuel García Sánchez, secretarios del Ayuntamiento y del Juzgado municipal, respectivamente, fundan una banda de música que, con gran satisfacción del vecindario, desfiló por sus calles por primera vez el 6 de junio de 1881, día del Corpus Christi. Más tarde se hará cargo de ella don Serafín Abad Roba, sacerdote, quien llegó a ser organista primero de la Catedral de Almería.
La entrada en el siglo XX, marcada en Almería por el descenso demográfico y económico, consiguiente a la crisis de la minería y de la exportación de uva, no va a afectar a Viator de modo significativo. Aunque registra una fuerte emigración desde 1901 hasta 1972, especialmente hacia Barcelona, Francia y Alemania, su población continúa con un ligero crecimiento. En 1950 tiene ya 2.476 habitantes. Factor determinante del equilibrio demográfico en estos años difíciles es, sin duda, el emplazamiento en su término del campamento Alvarez de Sotomayor. Esta instalación militar va a ocupar gran parte de la actividad de las gentes de Viator, especialmente en el sector servicios.
Hacia los años veinte comienza a levantarse el campamento de Viator, con la finalidad de preparar tropas para la defensa del Protectorado de Africa, especialmente de la zona de Melilla, tras los sangrientos encuentros del Barranco del Lobo y del Gurugú (1909), en el Rif marroquí. La zona de Viator se presenta como la más idónea, dada la proximidad de la costa de Africa, eligiéndose para ello los descampados de los anejos de la Hoya de Góngora y de la terrerica del Padre Diego, lugar de donde los lugareños cuentan hechos espeluznantes ocurridos a altas horas de la noche. Allí se instaló en primer lugar el Regimiento de la Corona, luego el de Nápoles, siguió un batallón de maniobras y el CIR: Centro de Instrucción de Reclutas de la 9.ª Región militar y de la guarnición de Melilla.
Actualmente se ha disuelto la última unidad llamada de Reserva a favor de la Legión. Hoy Viator y su principal anejo La Juaida presentan un desarrollo extraordinario. La agricultura, su tradicional fuente de producción, aunque con menos intensidad, sigue ocupando un lugar importante.

Según el censo agrario de 1989, tenía 272 explotaciones, en las que continúa predominando la pequeña propiedad, inferior a 5 tahúllas, en más del 80 por 100. Su producción: naranjas, hortalizas, uvas, cebada, centeno, avena, abastece el mercado local y el de la ciudad de Almería.
Pero ha sido sobre todo hacia la pequeña industria y al sector de servicios hacia donde se ha orientado el crecimiento de este pueblo, en estrecha relación con su proximidad a la ciudad de Almería; muestra de ello es que en 1994 su número de habitantes ascendía a 2.922, mientras que las personas ocupadas eran más de 7.000. .

La reciente instalación en el campamento Alvarez de Sotomayor de la Brigada Legionaria, unidad de elite de nuestro Ejército, unida a la proyectada profesionalización de nuestras Fuerzas Armadas, permiten prever un progreso aún mayor del sector servicios, que sin duda redundará económicamente con efectos beneficiosos en la localidad.

Vera, El, 100º de los 103 pueblos de Almeria.

 Vera. Por orden alfabético el 100º de los 103 de la provincia de Almería.

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En mi reto de hacer los 103 pueblos de Almería en bici, hoy Vera.

Ciudad antigua, Vera está situada en el levante almeriense, muy cerca de la costa y por donde extiende parte de su término. Dentro de su estructura urbana ha sabido conservar la historia compaginándola con un desarrollo urbaní­stico más moderno.

Cuenta con un buen número de edificios y puntos de interés como el Ayuntamiento, el Museo Histórico, la Iglesia de la Encarnación, construida con aspecto de fortaleza para protegerse de las invasiones piratas, casas señoriales y viviendas burguesas construidas en los momentos de auge económico.

En la actualidad, aunque no está en primera lí­nea de playa, su actividad más importante es el turismo, con una magní­fica oferta en instalaciones e infraestructuras de primer nivel.

Historia.

La tierra de Vera fue poblada desde tiempos remotos encontrándose vestigios materiales desde el Paleolítico y el Neolítico, hace seis mil años; pasando por la Edad del Cobre y la Edad del Bronce, con culturas tan conocidas en el panorama arqueológico europeo, como Los Millares y El Argar respectivamente, que comenzaron a explotar los ricos minerales metalíferos de la región. Los cartagineses continuaron las explotaciones mineras y fundaron la ciudad de Baria hacia el siglo VI a.C., cerca de Villaricos.

La ocupación romana nos ha dejado abundantes testimonios de sus poblaciones y villas, como los que se encuentran en el paraje del Roceipón, cerca de la ermita de la virgen de las Huertas.

En la Edad Media, la anterior población de Baria, debido a la crisis de la minería y a la inseguridad de una tierra fronteriza, se replegó al interior asentándose sobre una elevación (cerro del Espíritu Santo, conocida como Bayra). Son los tiempos de la ocupación musulmana que, durante el siglo XV, mantuvo diversas escaramuzas con los cristianos de Lorca.

La situación estratégica de las tierras de Vera dentro del reino de Granada, llevó a Fernando El Católico en la primavera de 1488 a penetrar en la comarca en su avance para controlar el Reino. Sin serios intentos de resistencia, el alcalde de Vera, Malique Alabez, hace entrega de la Ciudad al Rey Fernando, el 10 de Junio de 1488. El ejército cristiano planta sus reales en las inmediaciones de Vera (conocido dicho lugar como El Real) y allí acudirán a prestar juramento de fidelidad los moros de las poblaciones de las comarca.
Vera quedó vinculada a la Corona como ciudad de realengo, y en 1494, los reyes Católicos concedieron los Fueros y Privilegios de la ciudad.

El 9 de Noviembre de 1518, un terremoto extraordinariamente violento devasta por completo la ciudad asentada sobre la colina del Espíritu Santo, quedando tan asolada que se reconstruye una ciudad nueva, en un llano cercano a la anterior. La nueva ciudad se edificó con planta cuadrada, cerrada con muros de tapial guarnecidos por ocho torres con almenas y troneras y comunicada con el exterior por dos puertas. En el centro se edificó la iglesia Parroquial que servía de fortaleza para defensa de los vecinos.

Los siglos XVI y XVII son tiempos difíciles para Vera. Las sublevaciones de los moriscos y las incursiones berberiscas provocan la inseguridad y las penurias en la región hasta la expulsión de los moriscos.

Los intentos de modernización y progreso durante el siglo XVIII, se traducen en Vera con la creación de la Sociedad de Amigos del País (la segunda que se crea en Andalucía y la cuarta en España), que trató de fomentar la industria popular, especialmente la manufacturación del esparto. No se consiguen los objetivos de desarrollo económico y, durante la primera mitad del S. XIX se viven tiempos de crisis debidos a las epidemias, la guerra contra los franceses y la posterior represión absolutista.

El descubrimiento del filón de plomo argentífero en Sierra Almagrera, así como la actividad minera desarrollada en los alrededores, llevará a un crecimiento económico muy importante en toda la comarca, acompañado de un gran incremento de la población. Destacando el empresario minero Ramón Orozco, impulsor de la minería en esta zona de Levante. A la pujanza minera le acompaña un importante desarrollo agrícola, siendo esta zona donde primero se introdujeron los cultivos de naranjos.

La crisis minera y el declive de la agricultura tradicional produjeron descenso de la población hasta los años 70, en que se comienza a desarrollar la actividad turística ante el gran atractivo de estas tierras para el relax y la calidad de vida, el carácter amable y hospitalidad de sus gentes, el legado patrimonial, cultural y monumental, así como, por su gastronomía, sus fiestas y su privilegiado clima durante todo el año.

Siglo XVIII. La Vera Ilustrada

El reformismo borbónico fue impotente para poner al país en el camino de la modernización y el progreso. Las Sociedades de Amigos del País fueron, a partir de Carlos III, las impulsoras de estos intentos renovadores. Vera tiene a gala ser la cuna de la segunda Sociedad que solicita la aprobación de sus estatutos en Andalucía y la cuarta de España. Sus estatutos se aprobaron el 10 de junio de 1776.

Desde un principio, la Sociedad contó con un elevado número de socios, clérigos y legos, que representaban no sólo a Vera, sino también a Vélez Rubio, Mojácar, Almería, Lorca, Vélez Blanco, Antas, Sorbas, Turre, Cuevas, Lubrín y Bédar. Se organizó en distintas comisiones que trabajaron para fomentar la industria popular, que se centraron en las posibilidades de la manufactura del esparto, la agricultura, el comercio, la educación, la beneficencia, la pesquería... Asimismo contó con el apoyo real imprescindible, que se plasmaría en la real orden de Carlos III, mandando a los Propios otorgar un préstamo de 30.000 reales en 1776, para reintegrarlos sin intereses en el plazo de seis años.

A los pocos años de su instalación, la actividad de la Sociedad empieza a decaer, sobre todo agobiados por la obligación de tener que devolver el préstamo a los Propios. Sin embargo, con un gran esfuerzo por parte de los ilustrados veratenses, la Sociedad logró vivir hasta 1808. En 1816 volverá a haber un intento de revivirla sobre bases nuevas, pero la Sociedad ya había llegado a su fin.


En la segunda mitad del siglo XVIII el reflejo de un crecimiento económico y demográfico resulta apreciable en el desarrollo urbanístico de la ciudad, tanto por el Norte como por el Sur. A finales de los años 60 se parcela una finca entre los caminos de Cuevas y Antas, teniendo como eje la Calle de la Zanja.

A finales de los años 80 será la zona del Barrio de Jesús, junto al Camino del Mar, la que se desarrollará para engrandecimiento del trazado urbano. En el hinterland rural también se aprecian progresos demográficos; es de estas fechas la gran ocupación humana de Sierra Cabrera, en la jurisdicción de Vera.

Siglo XX. De la decadencia al resurgimiento

A principios del siglo XX, la crisis minera y el declive de la agricultura tradicional, produjeron un aumento de la emigración, que como fenómeno generalizado llegó a extenderse hasta 1970. A finales del siglo XIX el destino de los emigrantes era Argelia y, a principios del siglo XX, Argentina y otros países americanos; en los años 50-60 Barcelona, Francia, Alemania y Suiza son receptores de la mayor parte de la población veratense.

Recientemente, en distintos puntos de la provincia, y Vera entre ellos, se perciben signos esperanzadores de desarrollo, de la mano del crecimiento del turismo, en unos casos, y de los progresos de la moderna agricultura intensiva, en otros. En los últimos años hemos visto crecer núcleos costeros de población importantes como Puerto Rey, Pueblo Laguna, Las Marinas o El Playazo. Asimismo la agricultura está viendo modernizar sus instalaciones en un intento de mejorar el aprovechamiento de un recurso imprescindible, y hasta ahora escaso, como es el agua. Las opciones de desarrollo parecen decantarse así hacia la potenciación del turismo y el crecimiento de una agricultura avanzada. Los progresos realizados en el terreno de las infraestructuras, construcción de la presa del Almanzora, de la autovía del Levante y el tren de alta velocidad (AVE), colocan a Vera y a la comarca en una interesante expectativa de desarrollo económico.